Sábado, 5 de setembro de 2026
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La relación del entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio con los crímenes cometidos por la dictadura argentina debilitará sus críticas hacia las decisiones políticas del gobierno Kirchner, según la embajada estadounidense en Buenos Aires. La evaluación sobre el nuevo papa, que escogió el nombre de Francisco I para usar en su pontificado, fue hecha por la web de Wikileaks en 2011, con base en el telegrama original con fecha 11 de octubre de 2007.

Agencia Efe

Papa Francisco empezó el jueves (14/04) con una oración en la Basilica de Roma

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Pocos meses antes, en mayo de 2007, el gobierno de Néstor Kirchner era muy criticado dentro de Argentina y el presidente no estaba seguro si intentaría la reelección o si sería candidata su esposa, la entonces senadora Cristina Kirchner. La idea era esperar lo máximo posible y sólo anunciar la candidatura en julio de ese año.

Huelgas de profesores en la provincia de Santa Cruz que resultaron en la renuncia del gobernador local, un escándalo de corrupción vinculando a varios ministros y tensiones públicas con la Iglesia Católica eran algunos de los desafíos de los Kirchner. Según el telegrama de la embajada de los EEUU filtrado por Wikileaks, una de las voces más críticas al gobierno era la del cardenal Bergoglio.

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Las relaciones entre el gobierno Kirchner y la Iglesia se empeoraron cuando el ex obispo Joaquín Pina impidió que Carlos Rovira, gobernador kirchnerista de la provincia de Misiones, lograra una reforma constitucional para permitir la reelección sucesiva. La propuesta fue derrotada por más de 13 puntos porcentuales.

En aquella época, Kirchner llegó a declarar que “Dios no tiene partido” y que, por lo tanto, la Iglesia no debería meterse en política.

Bergoglio dijo que la Iglesia no se debería involucrar en política de modo oficial, pero apoyó la campaña liderada por Pina. El entonces cardenal también expresó preocupación por el “debilitamiento de las instituciones democráticas argentinas” y con la creciente concentración de poder en manos de los Kirchner. Durante la huelga de los profesores en Santa Cruz, un obispo agravó aún más la crisis entre el gobierno y la Iglesia al decir que los Kirchner trataban como “enemigos” a aquellos que pensaban de modo distinto al gobierno.

Relación con la dictadura

Nacido en 1936, Bergoglio tenía 40 años cuando los militares argentinos destituyeron a través de la fuerza el gobierno de Isabel Perón e instauraron una dictadura militar. El cardenal Bergoglio, así como muchos religiosos con edades similares, es acusado de no haber trabajado para evitar la muerte de más de 30 mil argentinos – muchos de ellos militantes de izquierda – entre los años 1976 y 1983.

Un documento sobre el tema fue elaborado por la embajada estadounidense en Buenos Aires en octubre de 2007

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Bergoglio habría fallado especialmente en no proteger las vidas de dos colegas de la Orden de los Jesuitas que eran opositores a la dictadura. Orlando Yorio y Francisco Jalic fueron llevados a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) el 23 de mayo de 1976, donde fueron presos e interrogados por los órganos de represión del gobierno de Jorge Videla, según el libro El Silencio, del periodista Horacio Verbitsky.

Según documentos encontrados por Verbitsky, al entregar el pedido de renovación de pasaporte de los dos colegas, Bergoglio habría comentado con un responsable militar que esos dos colegas jesuitas, ligados a la Teología de la Liberación, tendrían contacto con guerrilleros de izquierda. Esas informaciones habrían contribuido para el secuestro y detención ilegal de Yorio y Jalics. Ambos quedarían cinco meses detenidos, entre mayo y octubre de 1976.

Otros casos

La colaboración de religiosos con el régimen del general Videla no se limita a Bergoglio. Christian Von Wernich era un capellán de la policía de Buenos Aires –entonces subordinada a las Fuerzas Armadas- y fue condenado a prisión perpetua el 9 de octubre de 2011 por la participación en 7 asesinatos, 31 casos de tortura y 42 secuestros. La justicia argentina considera que Von Wernich ha desempeñado un papel fundamental en la política de represión creada por la dictadura militar argentina.

Von Wernich es el tercer ex militar y la primera autoridad eclesiástica condenada por la participación en crímenes cometidos por la dictadura argentina desde 2005. Eso sucedió después que la Corte Suprema argentina ha declarado que la inmunidad brindada a los militares por la ley de amnistía era inconstitucional. La sentencia contra Von Wernich fue celebrada por activistas de Derechos Humanos y víctimas de la represión militar.

Luego del veredicto del caso Von Wernich, la arquidiócesis de Buenos Aires emitió un comunicado en el cual pedía a Von Wernich que “se arrepintiese de los crímenes y pidiese perdón públicamente”. La arquidiócesis se decía “perturbada por la participación de uno de sus miembros en hechos tan graves”.

De acuerdo con la embajada estadounidense, la arquidiócesis se defendió diciendo que “muchos en la izquierda alegan que la Iglesia Católica es cómplice de los crímenes de Estado y que no se pronunció o dio explicaciones sobre esas acciones contra los opositores del régimen de Videla, pero ésta se ha alejado de las operaciones no autorizadas de religiosos disidentes y criminales, colaboradores de un régimen de excepción”.

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